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Real Capilla Cristo de la Q. Angustia - Zalamea de la S.

Historia/Descripción:

La veneración del Cristo de Zalamea, que cogería el nombre del Hospital de la Quinta Angustia, es de antiguo, sabiendo que en 1586, el presbítero don Lázaro de Villanueva, lo trajera de Sevilla para sustituir a un Cristo de menor tamaño que había en esta misma ubicación.

Las trazas del edificio actual, sobre el lugar de la edificación anterior, fueron dadas, por orden de don Francisco Barrantes y Maldonado, a Francisco de Mora –arquitecto mayor del rey- poniendo la primera piedra en 1607, que comprendían la Iglesia y el contiguo hospital –hoy en día desaparecido-. Trabajaron también su sobrino Juan Gómez de Mora y José Villareal, a la muerte de Francisco de Mora en 1610, dando por concluidas las obras de la Iglesia en 1611. Solo se edificó la cabecera y la tercera parte de su única nave; las de la Sacristía concluyeron en 1617, dejando inconclusa la idea original de Francisco de Mora, dejando tal y como se conserva hasta la fecha.

La Capilla es de fábrica de mampostería y piedra, con portada de traza clásica, con tres columnas a cada lado, y dos en el cuerpo de coronamiento, sirviendo de remate el escudo real de los Austrias. Es de una nave, con planta de cruz latina (inacabada), y cúpula de media naranja en el crucero.

Del interior destaca el elemento que tenemos entre manos. Elementos decorativos como paneles de azulejos planos pintados, que decoran los muros de la Iglesia y la Sacristía y son de tema sacro.

Las imágenes se distribuyen entre la Iglesia, así en el testero los temas sacados del Antiguo Testamento -Sacrificio de Abraham, La Zarza Ardiendo, El diluvio Universal- y en los laterales temas sacados del Nuevo Testamento, dedicados a la pasión y muerte de Jesús. Ya en la Sacristía temas del Antiguo Testamento- Adán y Eva, Construcción del Arca de Noé…- destacando todo el panel que decora la estancia de grandes dimensiones, donde están San Juan y la Virgen María, como se suele representar durante la Crucifixión.

Todos ellos debieron formar parte de un conjunto realizado, seguramente, para otro edificio, pues su ubicación actual, como posteriormente veremos, no es la originaria, lo que se desprende al observar que muchos de los azulejos no encajan, incluso están puestos de manera arbitraria, llegando a deformar las figuras, como ocurre en el caso de la Virgen – ambas figura la de la Virgen y San Juan, debían estar mirándose de ser la representación de un Calvario y no en la posición en la que ahora se encuentran en la que se dan la espalda-.

Todos ellos debieron formar parte de un conjunto realizado, seguramente, para otro edificio, pues su ubicación actual, como posteriormente veremos, no es la originaria, lo que se desprende al observar que muchos de los azulejos no encajan, incluso están puestos de manera arbitraria, llegando a deformar las figuras, como ocurre en el caso de la Virgen – ambas figura la de la Virgen y San Juan, debían estar mirándose de ser la representación de un Calvario y no en la posición en la que ahora se encuentran en la que se dan la espalda-.

Por la visita del magistrado Cubeles en 1791, sabemos que ya se encontraban en esta ubicación:

"En la sacristía hay un alto zócalo de azulejos sevillanos con representaciones del descendimiento, San Aquila y Santa Priscila y otros motivos sacros".

Época: Siglo XVII.

Propiedad: Archidiócesis Mérida-Badajoz.

Tipología: Patrimonio Religioso. Capilla.

Grado de protección:

Bien perteneciente al Inventario de Patrimonio Histórico y Cultural por la Consejería de Educación y Cultura del Gobierno de Extremadura

Catálogo de Edificios y Elementos Protegidos (CEEP) de las vigentes Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal de Zalamea de la Serena.

Estado: Debido a lo ya mencionado, que en algún momento los azulejos fueron trasladados a esta ubicación, éstos se encuentran, además de deteriorados, colocados de manera arbitraria en algún caso, haciendo que el dibujo no encaje entre sí. Aunque se están llevando a cabo recolectas, por parte del párroco, la techumbre de la capilla también se encuentra bastante deteriorada con las consiguientes humedades que esto genera.

A estos elementos habría que añadir, una de las columnas que sustenta el coro de la capilla, hecha de granito, y que tras unas labores de limpieza ha empezado a descascarillarse; así como una de las columnas de la portada de entrada que parece estar levantándose y despegándose del muro. Varias higueras han enraizado en distintas partes del muro, con el consiguiente riesgo que eso supone para la estructura de todo el conjunto.

Carácter del riesgo: Un deterioro mayor de los azulejos de uno de los conjuntos pictóricos más peculiares e interesante de la comarca de La Serena, además se tendrían que reubicar algunos azulejos, para que éstos pudieran volver a su estado "original" o al menos reubicarlos para que las figuras puedan reconocerse y eliminar la arbitrariedad con la que fueron recolocados en su lugar actual.

La caída del coro, pues la columna de granito está desmoronándose y ha perdido parte de su masa, con el consiguiente riesgo para los visitantes de la capilla, deterioro que en menor medida parece haber empezado a afectar a la otra columna de granito.

Asentar las columnas que conforman la portada de entrada a la capilla para que éstas no lleguen a caerse.

Asentar las columnas que conforman la portada de entrada a la capilla para que éstas no lleguen a caerse.(1)

AGÚNDEZ FERNÁNDEZ, A. Viaje a la Serena en 1791. Historia de una Comarca Extremeña, tras los pasos del Magistrado Cubeles. Edic. 2011, pág.126.

MÉLIDA, J.R. Catálogo monumental de España. Provincia de Badajoz. Madrid, 1925, pp. 578-579.

EGUIBAR MUÑIZ DE, J.J. El Cristo de Zalamea: proemio. Revista de Estudios Extremeños. 1971, t. XXVII, nº2 (mayo-ago), pp. 267-301.

(1) Información extraída de la información turística de Zalamea de la Serena, corroborada y completada por los documentos bibliográficos aportados.