Galería

Castillo - Magacela

Historia/Descripción:

La fortaleza de Magacela, se asienta en lo alto de un cerro, poniendo de manifiesto el valor estratégico que se viene explotando desde hace milenios, como atestigua un muro de bloques ciclópeos del siglo I a.c. Posteriormente, en el s. XI durante la ocupación musulmana, se asentaría el castillo, adquiriendo el aspecto actual y donde encontraremos una mayor documentación sobre el mismo, gracias a la labor de los geógrafos árabes Bakrí y Yaqut en los siglos XI y XIII, respectivamente, y donde sabemos de la existencia del castillo bereber de "Umm Gazala", de donde tomará el nombre.

Éste es uno de los emplazamientos musulmanes más importantes de la Serena, cuando Fernando III, después de la conquista de Trujillo en 1232, se adentra en el territorio para ampliar dominios y abrirse camino hacia Córdoba. Siendo tomada por el maestre de la orden de Alcántara Arias Pérez, donándose a la orden en 1234. En 1254 Alfonso X confirma la donación del castillo a la orden de Alcántara, constituyéndose como Encomienda, pasando más tarde a la Mesa Maestral, estableciéndose el convento de caballeros, y el Priorato.

Pese al estado de ruina general, pueden identificarse tres cuerpos sucesivos, con elementos de interés de época musulmana como cristiana. El primer recinto, situado en el lado oriental, es de grandes dimensiones, asentándose parte de la muralla sobre bloques ciclópeos construidos con piedra cuarcita de varias toneladas, del siglo I a.c. Se conserva aún la Iglesia de Santa Ana –que aunque con elementos que se han reparado, tiene un aspecto abandonado, y casi ruinoso-, del siglo XV y de estilo mudéjar como se puede contemplar en algunos detalles constructivos y ornamentales, especialmente en las puertas.

La mayoría de los elementos que hoy en día nos han llegado, datan de finales del siglo XII, manteniendo dos aljibes de distinta tipología, así como una coracha y una torre donde está instalada la puerta en recodo con bóveda esquifada.

En el segundo recinto, contiguo al anterior, lo más significativo es un aljibe cubierto con bóveda gótica de cañón apuntado –hoy en día la pérdida de la cubierta hace que esta bóveda solo pueda ser reconocible gracias al arranque de los arcos de la bóveda- y sobre todo, destaca de esta zona, la Torre del Homenaje, emplazada entre este recinto y el cuerpo principal. Esta torre es de planta octogonal, y aunque tiene añadidos y alteraciones, todavía conserva parte de su fisonomía original de época almohade, datable a finales del siglo XII, como otras parecidas de Badajoz y Cáceres. Ahora está íntegramente macizada y ha perdido parte de su altura primitiva.

Del cuerpo principal, situado en el extremo occidental, solo persisten restos de sus lienzos amurallados y torres, así como arranques de muros sobre los que se alzaba el conjunto de las dependencias residenciales del castillo, configurándose desde época musulmana a modo de alcázar o palacio fortificado.

Sabemos, gracias a la documentación existente, de la importancia de la fortaleza a lo largo de los siglos y de las numerosas labores de conservación que se fueron llevando a cabo, hasta el siglo XVIII, cuando la fortaleza está casi abandonada.

Época: Siglo I a.C. (bloques ciclópeos) – XVIII.

Propiedad: Pública.

Tipología: Patrimonio Militar. Castillo.

Grado de protección: BIC – El Conjunto Histórico de Magacela, fue declarado en 1994 Bien de Interés Cultural por la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura. Recogida como zona de especial valor histórico-artístico en las vigentes Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal de La Coronada

Estado: En la actualidad todo el conjunto del Castillo, se encuentra en estado ruinoso, aunque en los últimos años se han realizado campañas de excavación en el mismo, en la zona del Alcázar y se han levantado y restaurado ciertos muros del mismo.

Hasta la fecha, pues se van a iniciar las labores de restauración y conservación, el cementerio del Castillo, se encontraba en un estado deplorable, con tumbas abiertas y destruidas. Estas labores se están realizando en el momento en el que se visita, acogiéndose a unas ayudas proporcionadas por el CEDER La Serena.

La grandes dimensiones del Castillo, hacen que a pesar de haberse llevado a cabo campañas de excavación, éstas deban continuar, para la limpieza de sedimentos, consolidación de muros que debido a las inclemencias del tiempo –sobre todo los muros de adobe- se están derribando, creando grandes oquedades.

Carácter del riesgo: La torre del almohade, con entrada en recodo, necesitaría ser calzada en el extremo norte, pues corre el riesgo de venirse completamente abajo.

Tras el robo de la verja que cubría el hueco del aljibe, éste ha quedado abierto y por tanto con un riesgo claro para los visitantes.

La zona correspondiente a los bloques ciclópeos – s. I a.C.- en el extremo oriental, corre riesgo de venirse abajo.

En general, todo el conjunto del Castillo, incluyendo iglesia y accesos, necesitarían una ardua labor de restauración, conservación y puesta en valor, que favoreciese tanto la visita, como la conservación del mismo para la posteridad.

Información proporcionada por:(1) LOZANO TEJADA, M. Castillos Extremeños. Montijo (Badajoz). 1988, pp 119-126. NAVAREÑO MATEO, A. Castillos y fortalezas de Extremadura. Periódico HOY. 1998, pág. 130.

(2) Información extraída de la información turística de Magacela, corroborada y completada por los documentos bibliográficos aportados.