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Castillo - Capilla

Historia/Descripción:

Kabbãl, actual Capilla, con los árabes pudo ser conquistada en épocas muy próximas a la caída de Córdoba en 711. Siendo poblada la zona por berberiscos, que aunque en un principio respetaron la división visigoda, casi copia de la romana, pronto dividieron su territorio en veintiséis coras o provincias, perteneciendo Capilla a la cora de Fahs al Ballut –Valle de las Bellotas- con capital en Gafiq, actual Belalcazar.

Capilla, se encuentra en el borde oriental de la provincia de Badajoz, muy cerca de las tierras de la comunidad de Castilla-La Mancha, ámbito de la Orden de Calatrava por aquellos años. Sin embargo tras la acometida, llevada a cabo, por Fernando III, el Santo, en tierras de la Serena, pasa éste a manos de la Orden del Temple en 1236, constituyendo un importante bastión para la orden en este territorio, con otras plazas, como la de Almorchón. Al poco tiempo de disolverse la Orden en 1312, Almorchón pasará a manos de la Orden de Alcántara, mientras que Capilla quedará bajo la tutela real pasando más tarde a la jurisdicción de la ciudad de Toledo y poco después al dominio señorial de los Zúñiga, entre finales del siglo XIV y comienzos del XV, época en la que se reconstruiría la fortaleza primitiva hasta configurar lo que hoy podemos ver.

Los restos primitivos conservados eran mínimos, sin embargo en excavaciones recientes que se están llevando a cabo se han sacado a la luz antiguos suelos, en el interior del castillo, de época bajomedieval o moderna, además de ir desvelándose poco a poco parte de la puebla. A esto hay que añadir en la ladera oeste del cerro del Castillo se empezó a sacar a la luz, los restos de la antigua Kabbãl.

El castillo propiamente dicho se adapta a lo más alto del escarpado promontorio que domina el pueblo. Su fachada principal es un grueso y elevado muro flanqueado por sendas torres cilíndricas en los extremos y con otra de las mismas características en el centro, las cuales marcan claramente dos sectores que se corresponden con los dos cuerpos paralelos y contiguos que se hallan detrás, separados por un muro, a distinta altura por razones naturales dad la topografía del terreno en el que se encuentra.

Resultan especialmente atractivas las tres torres, tanto por la capacidad defensiva, como por su constitución en la que se alterna mampostería y ladrillo, y por lo efectos plásticos que se propician con los juegos de luces y sombras sobre los volúmenes curvos de los parámetros y bóvedas de sus torreones cilíndricos. Es en alguna de las torres, donde se observa la evolución estilística y funcional de las mismas con el paso de los años.

En el aspecto defensivo además de saeteras, debe destacarse el sistema con el que se articulan estas torres y los lienzos contiguos, ya que para recorrer los adarves hay que penetrar en éstas y en algunos casos subir o descender escaleras, lo que propicia un infalible sistema de seguridad.

Pero junto al rigor defensivo que impone el programa constructivo de una edificación militar como ésta, es notable la delicadeza en la ejecución de la obra en la que se emplea mampostería y ladrillo, creando un juego de luces y volúmenes muy atractivo, donde sin duda se ve la mano experta de constructores mudéjares, como se lo evidencian la disposición de verdugadas de ladrillos en las torres y en algunos lienzos, los recercos de ventanas y saeteras, también enmarcadas en ladrillo, lo mismo que se hace en algunas puertas del recinto, donde incluso se confecciona el alfiz con el mismo material.

Época: Siglo VIII-XV.

Propiedad: Pública.

Tipología: Patrimonio militar. Castillo.

Grado de protección: Es BIC por la Ley 2/1999 de 25 de marzo de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura.

Estado: Desde el abandono del recinto del castillo este ha permanecido en abandono, llevándose a cabo labores de adecuación y puesta en valor con Escuelas Taller, y actualmente con campañas arqueológicas que están sacando a la luz, tanto parte de las estructuras del castillo, como la antigua villa islámica de Kabbãl. Aún así se percibe el abandono de tantos años, en los muros que se encuentran gravemente deteriorados, sobre todo el lienzo que sirve de muro de separación de los dos patios con los que cuenta el recinto, así como los adarves que se encuentran en la mayoría de su recorrido, sin almenas. De las torres que conforman el conjunto, se percibe también el deterioro en la bóveda de una de ellas, así como en la caída y el desprendimiento de elementos en otras. Quizás la que cuenta con una mayor deterioro, es la torre que se encuentra de entrada al recinto, está fue horadada, pues todas las torres eran macizas originariamente, y rellenada de tierra, con lo que al humedecerse la tierra crea una presión sobre los muros de la torre, provocando unas grietas visibles.

Carácter del riesgo: Los lienzos de comunicación entre las torres, especialmente el que separa los patios del castillo, están deteriorados con pérdida de sillares y dejando el muro interno al aire, con la consiguiente posibilidad de derrumbe. En cuanto a las torres, la que corre mayor riesgo, es la torre que se encuentra a la entrada del recinto, debido a la presión de la arena y agua, tras haber sido horadada. Las grietas claramente visibles, dan idea de un derrumbe irremediable, desde la base de la torre cayendo hacía la propia población de Capilla.

Información proporcionada por:

NAVAREÑO MATEO, A. Castillos y fortalezas de Extremadura. Periódico HOY. 1998, pp. 84-86.

MÉLIDA, J.R. Catálogo monumental de España. Provincia de Badajoz. Madrid, 1925, pp. 257.

MUÑOZ RUBIO, J. Estado de Capilla. II Edic. 1985, pp. 72-78.