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Casas del Arrabal - Campanario

Historia/Descripción:

A lo largo del siglo XIX, el incremento económico –incremento de la población, mejora de la higiene…- de Campanario, supondrá unas variaciones en la estructura urbanística de la localidad, observándose un ensanchamiento de las calles y la construcción de grandes edificios, que además de destacar por su tamaño, lucían por su belleza y proporción, como en el caso que nos ocupa, las Casas del Arrabal, que fueron edificadas a lo largo del siglo XIX y principios del XX, gracias a una población enriquecida, de carácter burgués.

Se trata de construcciones decoradas ampliamente, sabiéndose adaptar a los cambios y las modas que llegaban de fuera en el momento de sus construcciones, provocando diferencias, y permitiendo, de este modo, un trato individual, presentando características y detalles que hacen de cada una de ellas "joyas arquitectónicas" independientes, con un trato y una decoración diferente en cada una de ellas – que nos dan una idea del conocimiento que tenían sobre las modas de la época, mobiliario, frescos, mármoles…-, a pesar de encontrar similitudes que podamos encontrar entre ellas, debido sobre todo a los lazos familiares que unen a los dueños de cada una.

Las primeras construcciones que se realizan en la zona, sustituyendo a otras más antiguas, sería en 1888, como las fechas que se observan en el marco de cantería de la cochera de don Enrique Fernández-Daza, sumándose a las demás construcciones, hasta la finalización de las modernistas en 1917.

De todo el conjunto nos encontramos con tres viviendas, que destacan más en anchura que en altura, con dos cuerpos y cornisa –distintas en los tres casos-, que presentan un mismo esquema en cuanto a la composición de sus fachadas, distribución del interior, encontrando en la decoración un elemento diferenciador. Éstas, trasmiten una gran sencillez –por estar cerca de las construcciones modernistas-, similitud en cuanto a la distribución, vanos, cuerpos, dominando la proporción, simetría, equilibrio, racionalismo y austeridad.

La distribución interior presenta similitudes, con la distribución de las habitaciones en torno a un gran pasillo. En cuanto a la decoración, veremos cómo las puertas de entradas a las estancias, que se cubren con bóvedas de arista, se decoran con elementos vegetales y geométricos en escayola, a ellos se unen en alguno de los casos la decoración al fresco con motivos vegetales. Se encuentran también salón con chimenea, despacho, comedor, además de dormitorios, baños y oratorios donde se pueden encontrar imágenes devocionales. Esta austeridad en la decoración se suple con el mobiliario de un gran valor estético (1)

Además de estas viviendas, destacan las que siguen una estética modernista, movimiento artístico que se desarrollará aproximadamente entre 1890-1910. Este movimiento en Extremadura, llegará de manos de nuevos ricos, que quieren incorporar las nuevas corrientes que vienen de Cataluña, cambios estéticos que afectan a ciertas zonas, como pueden ser las fachadas, que cobran una gran importancia. Son espacios llenos de volúmenes que se adelantan sobre el lienzo de la fachada y esto lo podemos observar no solo en los balcones y miradores que llenan el segundo cuerpo, sino en la decoración de líneas sinuosas. Todo este juego de formas y volúmenes, confieren a la fachada una gran presencia, usando elementos arquitectónicos como pilastras que ocupan todo el alto del edificio, combinación de la fábrica y el hierro, que unido a la decoración ya mencionada, convierten estas fachadas en verdaderas obras de arte.

Estas casas presentan también elementos comunes en la fachada y en el interior, poseyendo ambas un amplio recibidor, que únicamente varía de tamaño y se encarga de organizar todo el espacio interior. Nos encontraremos con estancias a las que se accede por arcos de medio punto con decoración floral, decoración que encontraremos en los techos lisos de las habitaciones.

En la vivienda de don Antonio María Gómez Bravo (nº3) destaca, sin duda, la decoración del comedor con decoración de óleos, en gran parte de la estancia, firmadas por: L. Ortiz-Badajoz; L. Lima. Son obras de diferente tamaño, dependiendo del espacio que ocupan, adaptándose a la morfología del lugar que ocupan. Temáticamente se nos presentan temas paisajísticos, vegetación abundante y animales; en un puente sobre un río. Son temas que transmiten tranquilidad y sosiego (2)

La otra vivienda modernista, de don Jacinto Donoso Balmaseda (nº4), tiene similitudes con la fachada modernista, anteriormente mencionada, a la que hay que sumar los angelotes que aparecen en el frontal del mirador, que en este caso es abierto, aunque de menor tamaño. En su interior, algunas de sus habitaciones también se decoran. En la sala de estar vemos una pintura con la inscripción "La virtud del trabajo lo registra la historia". En el despacho –actualmente zona de paso para la cocina- también encontramos decoración con pinturas que aluden al antiguo uso de este lugar: literatura española, con nombres como Garcilaso, Lope de Vega, Cervantes... con escenas que aluden a alguna de sus más famosas obras. También encontraremos temas relacionados con Campanario, como son la Casa del Diablo (entrada de la casa).Se señala como autor de estas pinturas a Granizo, natural de Granada, y que sería ajusticiado en la silla eléctrica en EE.UU.

Para terminar, hacer mención a la última casa, que completa el conjunto, de don Jacinto Donoso Balmaseda (nº 5), con una línea muy sencilla sin grandes decoraciones en la fachada, dividida en dos plantas y rematada con una balaustrada. Los vanos se presentan adintelados. En el interior las estancias se distribuyen a partir de un recibidor, que semeja un patio interior, no solo por las columnas que conectan ambos pisos, sino también por la enorme claraboya cuya base descansa sobre un entablamento de yeso decorado con temas vegetales. Encontramos decoración de lienzos pegados sobre el techo en una sala de estar en la planta baja, enmarcados en escayola, como si de un cuadro se trataran y con temas florales. Este mismo tipo de decoración se repetía en otra sala de estar –solo se conserva en fotografías-. Esta habitación conecta con otra dedicada a dormitorio. Llama la atención el acceso al mismo, a través de un gran arco de medio punto sostenido sobre columnas. Además, está decorada con pequeños frescos que aluden a la vida cortesana. Esta decoración de pinturas al fresco se repite en otras estancias de la casa, con diferentes temáticas. Se señala como autor de éstas al mismo Granizo.

Época: Siglo XIX-XX.

Propiedad: Privada.

Tipología: Patrimonio Civil. Viviendas.

Grado de protección: Bien perteneciente al Inventario de Patrimonio Histórico y Cultural por la Consejería de Educación y Cultura del Gobierno de Extremadura. Catálogo de Edificios de interés arquitectónico de las vigentes Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal de Campanario.

Estado: Las fachadas en el exterior, no presentan un estado demasiado deteriorado, aunque en algunas de ellas se percibe un mayor abandono, que en otras que actualmente se encuentran habitadas. Se nota en las casas de estilo modernista, que aunque siguen manteniendo la majestuosidad del pasado, la pérdida del enlucido y algunos otros desperfectos le dan un carácter de abandono. En algunas de ellas, como en la Casa de don Jacinto Donoso Donoso, se llevaron a cabo labores de restauración hace algunos años, que solventaron ciertos problemas que la casa tenía. En los interiores de las viviendas, las que no se encuentran habitadas, el deterioro se percibe en las pinturas, frescos y decoraciones que pueblan las diferentes estancias.

Carácter del riesgo: El abandono en el que algunas de ellas se encuentran- algunas solo pueden ser habitadas en alguna de sus plantas, debido a las grandes dimensiones de las mismas- hace que paulatinamente los estragos del tiempo vayan haciendo mella sobre todo en el interior, con la pérdida de las decoraciones, yeserías y elementos decorativos.

Información proporcionada por: PAJUELO DÍAZ, A. Historia de Campanario, t.III. Patrimonio Artístico: "Casas del Arrabal", pp. 67-79.

(1) Viviendas de don Ricardo Gómez Bravo (nº13), don Enrique Fernández-Daza –Marqués de la Encomienda-. (nº12) y don Jacinto Donoso Donoso (nº11)

(2) Dueño también de parte de la Casa Grande del Bercial (Helechal), donde encontramos decoración en las paredes del zaguán.